
La poda es una de las intervenciones más mal entendidas en el mantenimiento de jardines. Muchos propietarios la posponen indefinidamente o, en el extremo contrario, cortan de forma drástica pensando que cuanto más se poda, más crece. Ninguna de las dos actitudes es correcta, y ambas pueden tener consecuencias importantes sobre la salud del árbol.
En Tecnoverd llevamos más de 35 años podando árboles en el Maresme. Esto es lo que necesitas saber para entender cuándo podar, cómo hacerlo y por qué en muchos casos conviene confiar en un profesional.
Por qué se poda un árbol
La poda tiene objetivos concretos, y el corte debe estar siempre al servicio de uno de ellos. Podar sin criterio es peor que no podar. Los motivos más comunes para intervenir son:
- Seguridad: eliminar ramas secas, rotas o con riesgo de caída
- Salud del árbol: retirar ramas enfermas, cruzadas o que se rozan entre sí
- Formación: guiar el crecimiento en árboles jóvenes para darles una estructura sana
- Mantenimiento de tamaño: controlar el volumen en jardines privados donde el espacio es limitado
- Estética: dar forma a setos, topiarios o árboles ornamentales
- Producción: mejorar la fructificación en árboles frutales
Conocer el objetivo de la poda antes de empezar determina qué tipo de corte se hace, qué ramas se eliminan y en qué momento del año se interviene.
Cuándo se poda: el momento importa tanto como el corte
El calendario de poda varía según la especie y el objetivo, pero hay principios generales que aplican a la mayoría de los árboles en el Maresme:
Invierno (diciembre–febrero): es la época óptima para la mayoría de la poda de formación y reducción en árboles de hoja caduca. El árbol está en reposo vegetativo, la savia está baja y los cortes cicatrizan antes de que llegue la primavera.
Primavera tardía (mayo–junio): una vez terminada la floración, muchos arbustos y algunos árboles ornamentales se pueden intervenir. Es el momento también de corregir el crecimiento excesivo tras el impulso de primavera.
Verano (julio–agosto): la poda drástica está desaconsejada en pleno calor. Solo poda de mantenimiento: retirar ramas secas, controlar crecimiento puntual. Los cortes grandes en verano generan estrés hídrico adicional y son más vulnerables a infecciones por hongos.
Otoño (octubre–noviembre): buena época para setos y arbustos. En árboles grandes, mejor esperar al invierno.
Los errores más comunes que vemos

Después de décadas trabajando en jardines del Maresme, estos son los errores que encontramos con más frecuencia cuando valoramos árboles que han sido podados de forma incorrecta:
El desmoche o decapitado: cortar la guía principal o los ejes principales de un árbol de forma radical. Es el error más grave y más difundido. El árbol reacciona con un crecimiento caótico de brotes en el punto de corte, pierde su estructura natural y queda debilitado de forma permanente. En muchas especies, el desmoche repetido acorta significativamente la vida del árbol.
Cortes mal ejecutados: los cortes deben hacerse justo en el cuello de la rama (la unión con la rama madre), sin dejar tocón pero sin cortar dentro del tronco. Un corte mal situado deja una zona que no cicatriza correctamente y es una puerta de entrada a hongos y pudrición.
Herramientas sin afilar o sin desinfectar: transmiten enfermedades entre árboles. En jardines con varios ejemplares, desinfectar las herramientas entre árbol y árbol es básico, especialmente si hay alguno con problemas sanitarios.
Podar demasiado de una sola vez: en general, no se recomienda eliminar más del 20-25% de la copa en una sola intervención. Superar ese porcentaje genera un estrés que el árbol tarda años en recuperar.
Cuándo llamar a un profesional
Hay podas que puede hacer cualquier propietario con las herramientas correctas: retirar ramas secas bajas, dar forma a setos, controlar arbustos pequeños. Pero hay situaciones donde la intervención profesional no es un lujo, sino una necesidad:
- Árboles grandes donde las ramas están cerca de cables, tejados o estructuras
- Árboles con síntomas de enfermedad o plaga (manchas, exudados, maderas blandas)
- Palmeras en zonas con riesgo de picudo rojo
- Árboles singulares o de gran valor que no se pueden perder
- Cualquier trabajo que requiera trepar, usar elevador o trabajar a más de 4-5 metros de altura
En Tecnoverd ofrecemos servicio profesional de poda de árboles en el Maresme, con equipos especializados y criterios técnicos adaptados a cada especie. Cuando la situación lo requiere, también aplicamos endoterapia arbórea para tratar enfermedades desde el interior del árbol sin dispersar productos en el ambiente.
La poda de setos: diferente lógica, mismos principios
Los setos tienen una lógica de poda diferente a los árboles: el objetivo es mantener una forma y densidad determinada, no la estructura natural de la planta. Pero los principios de fondo son los mismos: herramientas afiladas y limpias, frecuencia adecuada a la especie, y respetar el momento del año.
En el Maresme, setos de ligustro, pittosporum, photinia o thuya responden bien a dos o tres intervenciones al año. El error habitual es podarlos demasiado profundo de una sola vez, dejando zonas de madera vieja sin follaje que tardan mucho en recuperarse, o que directamente no lo hacen.
En resumen
Podar bien significa hacerlo en el momento correcto para cada especie, con herramientas adecuadas, con criterio sobre qué ramas se eliminan y cuánto se retira, y sin superar la capacidad de recuperación del árbol. Los errores más graves como el desmoche, los cortes mal ejecutados o podar en el momento equivocado tienen consecuencias duraderas. Un árbol bien podado durante años se mantiene sano, seguro y estético con un esfuerzo mínimo. Si tienes dudas sobre si intervenir o cómo hacerlo, consulta a un profesional antes de coger la sierra.
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En Tecnoverd llevamos más de 35 años podando árboles en el Maresme con criterio profesional. Contacta con nosotros para una valoración sin compromiso.